jueves, 16 de agosto de 2012

UNA COLECCIÓN DISTINTA (O CÓMO HAY QUE ACUDIR A ARGENTINA PARA CONOCER BUENOS LIBROS DE LIJ)



Recorrer la diversidad de países americanos de habla española es constatar que los referentes de autores de LIJ universales hay que encontrarlos en colecciones de editoriales españolas (y alguna mejicana), donde leer a Michael Ende, María Gripe, Katherine Paterson o Roald Dahl, por hablar de autores en alemán, sueco,  inglés norteamericano y galés. No se traducen casi obras de autores en otros idiomas (Argentina no llegó a veinte obras de autores alemanes para niños publicadas en toda la década pasada, 2001 a 2010, con los germanos Grimm por medio) y querer saber algo de lo que sucede y se publica en Italia, Francia, Australia o Alemania pasa por poder recibir libros de España.

Esto está cambiando, quizás por la crisis económica europea y española que también afecta al libro infantil, quizás por un mayor acceso de los editores iberoamericanos a los derechos de obras para niños en ferias y congresos, lo que está produciendo que para conocer lo que se hace el mundo de la LIJ mundial haya que mirar y leer libros editados en Argentina, Colombia o Brasil. El ejemplo de cómo hacer bien las cosas y crear algo diferente y con calidad es la colección “Todos Distintos” del Grupo Mac Millan Argentina.

“Todos distintos” es una colección que quiere ofrecer una selección de lo mejor que se hace en otras partes del mundo al mismo tiempo que intenta potenciar los autores locales. Así llega a juntar un premio Andersen neozelandés con un premio Andersen argentino, Margaret Mahy (en una historia sencilla y edulcorada) con María Teresa Andruetto (en cinco historias al estilo breve y conciso de las filosofías orientales, conviniendo que Asia nos queda a todos al este u oriente).

La mezcla de autores es de agradecer, por la amplitud de miras editoriales en un país como Argentina que carece de ellas (perdón, maticemos: que le cuesta traducir un autor que no sea de Buenos Aires, Córdoba, Rosario o aledaños, hable guaraní o inglés) y por acercarnos obras y novedades de Michael Ende, Etienne Delessert, Guus Kuijer o Roberto Inoccenti a los lectores del idioma de Borges y Cervantes.

Y, sorpresa, cada libro –como dice el título de la colección- es distinto. Distinto en formato, encuadernación, ilustraciones, tipografía y otros detalles que hacen que la Cenicienta dibujada por Innocenti tenga un tamaño que duplique al de Mermelada de ciruelas de Margaret Mahy, que el Feroz de Etienne Delessert sea un álbum que respete tamaños rectangulares originales y se encuentre junto a Lobos de Emily Gravett que gusta de lo cuadrado.

Una colección para conocer (salvo libros como el de Lydia Carrera de Sosa, una obra llena de tópicos donde una niña paraguaya es capaz de “ir hasta lo más hondo de su tristeza, sola, sin pedir ayuda y, una vez allí, encontrar la esperanza y regresar”, todo con once años) y para necesitar tener un amigo argentino que nos traiga El libro de todas las cosas o Feroz. Con una pequeña crítica de Feroz les dejo esperando grandes cosas de esta colección y de la editorial que desde la provincia de Buenos Aires la alienta.

Feroz
Textos e ilustraciones: Etienne Delessert
Traducción: Elena Luján
Editorial: MacMillan, Buenos Aires, 2011

Etienne Delessert (Lausana, Suiza, 1941) es uno de los ilustradores mundiales contemporáneos que más ha influido en la forma de afrontar un texto y hacer un álbum. Sorprendió con sus primeras obras, se dejo apadrinar por Jean Piaget (que dijo de él: “un simple psicólogo, no competente en cuestiones de arte, admira en E.D. la mezcla impactante de euforia, amor a la vida, no conformismo y de observación incisiva acompañadas de un constante humor y una dulce ironía”) y por Eugene Ionesco, cuyos cuentos ilustró con unas imágenes “donde el niño se introduce, bruscamente, en un mundo que no está hecho a su medida, un mundo de gigantes”.
Un mundo de gigantes como el de Feroz, con un lobo desmesurado en tamaño y maldad con el que no pueden los diversos animales que intentan enfrentársele. Solo la astucia de dos gatos y el trabajo conjunto de todos los animales del entorno, con la ayuda inestimable de los tres cerditos, ahora unos personajes más, logran un final feliz (para quienes no sean lobos). El libro, publicado en inglés en el año 2008, es una fábula moderna donde lo que deslumbra son las imágenes coloristas y de perspectivas imposibles que Etienne dibuja pensando en un niño que necesita ver el mundo de otra manera.
Bienvenido una nueva obra de Etienne, que sigue publicando en Francia y en Estados Unidos, y que ahora puede volver a ver y leerse en español en una edición cuidada y respetuosa con el libro original.

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