lunes, 11 de junio de 2012

MAURICE SENDAK YA ESTÁ EN EL PAÍS DONDE VIVEN LOS MONSTRUOS


Sendak -en el centro- con dos lectores suyos
Había una vez en Brooklyn un niño judío de origen polaco que a los doce años se quedó impactado con los dibujos y la música de la película Fantasía (Disney, 1940). Descubrió que el personaje que ejercía de brujo exorcista –Mickey Mouse- había nacido el mismo año que él (1928) y que habían crecido teniendo gustos comunes: música, un perro a su lado y pasión por el dibujo. “Mis figuras dominantes en mi infancia fueron Mickey Mouse y mi riguroso y barbudo abuelo materno”  diría ya de mayor. Este niño curioso emborronaba decenas de hojas y con 14 años publicaría sus primeros trabajos en la revista de la escuela. Poco después, a los 19 años, ilustró su primer libro donde las moléculas eran parejas de danzarines y una reacción en cadena era un desfile de baile conga: Atomics for the Millions.
Moléculas danzarinas (1947)

Siguió creciendo y dibujando y un día, ya adulto y barbudo como su abuelo, encontró que le gustaba imaginar caballos salvajes para los que bocetó un libro: Where the Wild Horses Are (Donde viven los caballos salvajes). El libro daba vueltas en su cabeza, llena de recuerdos y sueños infantiles, y en una de ellas los caballos mudaron en monstruos y el niño protagonista tomó nombre: Max. Había nacido el libro ilustrado infantil más trascendental y leído del siglo XX: When the Wild Things Are (Donde viven los monstruos). Era el año 1963 y estamos hablando de Maurice Sendak.

Sendak, Max y sus monstruos
Sendak nos dejó el pasado 8 de mayo, víctima de un accidente cerebrovascular. Sus ojos de niño nunca dejaron de observar el mundo que le rodeaba y su genio creativo dio lugar a más de un centenar de libros, auténticas obras de arte casi todos ellos. Era el más grande de los grandes ilustradores contemporáneos y siempre lo supo en un país el suyo que ha publicado centenares de artículos sobre su obra y su monstruoso libro clave. Cuando le trataban de deidad terrenal él siempre decía: “Mis dioses son Herman Melville, Emily Dickinson y Mozart. Creo en ellos con todo mi corazón”.
Max y Maurice eran almas gemelas y sus aventuras en el país donde viven los monstruos son las aventuras que imaginaban los hermanos Sendak –Maurice y Jack- sobre los tejados y terrazas neoyorquinas. Max sigue volviendo cada noche a su habitación tras liberar energías en fiestas monstruosas y siempre le está esperando un plato de sopa calentita; a Maurice le esperan actividades más plácidas: observar a sus criaturas desde los cielos de su Nueva York, tantas veces dibujados por él de día y de noche.


Maurice Sendak nació el 10 de junio de 1928 en Brooklyn, barrio de Nueva York entonces lleno de inmigrantes judíos. Su pasión por el dibujo fue tan grande que desde niño disfrutaba imaginando historias solo por el placer de verlas después en imágenes y en viñetas. Sus primeros trabajos a lo largo de los años 50 muestran ya un ilustrador con mundo creativo propio cuyos personajes reflejan sentimientos y actitudes complejas. Sus libros propios –como autor de textos e ilustraciones- son un catálogo de entusiasmos infantiles y aprensiones varias en expresivas y cuidadas imágenes. Sus trabajos para otros autores siguen el mismo patrón que llena de emociones cada página, sea esta de osos o de tortugas. Su encuentro con Else Homelund Minarik en 1957 dio lugar a un personaje de fama mundial, serie de televisión incluida: Little Bear (Osito). Un osito con seis libros escritos y dibujados entre 1957 y 1968 y que permitieron a Sendak jugar con animales en sus historias. En 1962 The Nutshell Library (La Minibiblioteca en la versión española de Gloria Fuertes) continúa el juego visual y rimado con animales en una joya de caja de cartón que contiene en su interior cuatro minilibros, donde una familia de cocodrilos crea un abecedario o un león llega a tragarse a un niño un tanto insoportable (el infante se llama Pierre y puede verse su historia en un video en el que Carole King pone la música y Sendak las imágenes:


Este libro le sirvió para ser reconocido como el “Picasso de la ilustración” por algunos críticos neoyorquinos, algo que no le consultaron  al propio Pablo Ruiz Picasso, que con 81 lúcidos años entonces seguro que pensaba otra cosa. Un año más tarde quizás el auténtico Picasso hubiera opinado de manera diferente al ver la obra maestra de Sendak: When the Wild Things Are (Donde viven los monstruos).


Osito (1957)

Sendak a lo largo de sus 83 años de vida publicó dieciocho libros como autor integral de textos e ilustraciones; solo seis de ellos han sido traducidos al español. Solo seis, pero cada uno único y genial: El letrero secreto de Rosie (The Sign On Rosie's Door, 1960); La Minibiblioteca (The Nutshell Library, 1962), Donde viven los monstruos (When the Wild Things Are, 1963), Héctor Protector y Cuando yo iba por el mar (Hector Protector and As I Went Over the Water: Two Nursery Rhymes, 1965), ¡Dídola, Dídola, Pon! (Higglety Pigglety Pop!, 1967),  La cocina de noche (In the Night Kitchen, 1970).


La cocina de noche (1970)
También puede verse su obra a lo largo de una veintena de títulos editados en español de autores como Isaac Bashevis Singer (Cuentos judíos de la aldea de Chelm Lumen, 1978), Robert Graves (El gran libro verde Lumen, 1988), los germanos Grimm (El enebro y otros cuentos de los hermanos Grimm Lumen, 1989) o Else H. Milnarik y su serie Osito (cinco libros en Alfaguara). Con más de quince años sin publicar libros y más de dos décadas sin dibujarlos, en septiembre de 2011 se editó su última obra: Bumble-Ardy, donde un cerdito de nueve años anda a la búsqueda de sí mismo. A ver si tenemos la suerte de que Miguel Azaola, el inmejorable traductor al español de muchas de sus obras, se anime con esta divertida parodia.  Se espera también que en febrero de 2013 llegue a las librerías My Brother`s Book (El libro de mi hermano), un homenaje ilustrado a Sendak de su hermano Jack.


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